lunes, marzo 12, 2007

Ich bin eine Kartoffel

La patata salvó de la hambruna a millones de centroeuropeos.

Al milagro redondo se le sigue rindiendo pleitesía por esos lares. En la República Checa, Eslovaquia, Polonia, Austria y Alemania puede usted sentarse a la mesa y darle al tubérculo en los aperitivos, el primer y segundo plato e incluso en el postre.
Como colofón, un aguardiente de patata.

Recuerdo cuando siendo un niño acompañaba a mi madre al mercado en su compra semanal. Solíamos cargar, para asombro de la verdulera, unos quince kilos de patatas.
La verdad es que acabé cogiéndoles cierta animadversión.
Con el tiempo he descubierto que es un excelente ingrediente, económico y muy socorrido que no puede faltar en la alacena del mileurista.

Ahora que se nos echa encima la primavera, que mejor que una refrescante ensalada de patatas, ideal como primer plato o como acompañante de distintas carnes.


Ingredientes para 4 personas

8 patatas medianas
2 cebollas tiernas (finamente picadas)
4 salchichas de Frankfurt (cortadas en cuadraditos)
4 pepinillos medianos (finamente picados)
1 terrina de Quark de 250 gr.
Nata líquida (6 cucharadas soperas)
2 cucharadas soperas de cebollino (finamente picado)
Eneldo seco (2 cucharadas soperas)
1 cucharada sopera de alcaparras (finamente picadas)
Aceite (4 cucharadas soperas)
Vinagre de vino blanco, sidra, manzana o cava (2 cucharadas soperas)
Sal

Lave bien las patatas, colóquelas sin pelar en una cacerola y cúbralas con agua.
Hiérvalas a fuego medio durante unos 30 minutos, antes de retirarlas pínchelas con un cuchillo para comprobar que se han cocido correctamente.
Retírelas y déjelas enfriar.
Pélelas, córtelas en rodajas de 1 cm aproximadamente y colóquelas en una ensaladera.
Añada a las patatas las salchichas de Franfkurt, las cebollas y los pepinillos.
Mezcle en un bol el quark, la nata líquida, el vinagre, el aceite, la sal, las alcaparras , el cebollino y el el eneldo.
Remueva hasta conseguir una salsa homogénea.
Vierta la salsa en la ensaladera, mézclelo todo bien y deje enfriar la ensalada en la nevera un par de horas.

Nada mejor para acompañarla que una buena cerveza.
No la sirva demasiado fría ni cometa el crimen de servirla en copa helada, fechoría aceptada únicamente en los chiringuitos de de playa.

Guten Appetit!

1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Se la recomiendo a todo el mundo. Es riquísima, doy fe de ello. Y más buena aún si se come de un día para otro, reposada, mejor.

3:08 p. m.  

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