martes, enero 16, 2007

Jerry Calamidad

Ayer concluí la lectura de “Las estrellas de Hollywood”, magnífico libro del olvidado Peter Bodganovich.

Hoy relegado a un segundo plano, este realizador, director teatral, historiador, crítico, programador de cine y actor, dirigió en los años setenta películas tan sobresalientes como “La última película”, ¿Qué me pasa Doctor” o “Luna de Papel” y es el autor de espléndidas biografías sobre maestros de la dirección como Orson Welles, Howard Hawks y John Ford.

En su prólogo menciona que tuvo la idea de escribir un libro acerca de sus actores predilectos cuando durante el rodaje de un telefilme le pidió al jovencísimo protagonista que interpretará una de las secuencias dándole "un toque más Cary Grant".
El chaval se encogió de hombros y se le quedó mirando sorprendido ¿Cary Grant?¿Quién es ese?

Mención aparte merece el capítulo dedicado a Jerry Lewis.
Excelente cómico, incomprendido, condenado al ostracismo, vapuleado por la crítica e ignorado por el público actual.
Repasando ese episodio, recordé lo mucho que me hacían reír las películas de Jerry que solían emitir los sábados por la tarde cuando sólo existían dos cadenas de televisión.

Bodganovich nos muestra a un hombre inteligente, generoso, hiperactivo, egocéntrico, desprendido, perspicaz, insomne, cultivado, caprichoso, astuto y extremadamente sensible, alejadísimo del personaje de idiota consumado que le hizo célebre.

Nacido en el año 26 en el seno de una familia de cómicos judíos, Joseph Levitch pisó las tablas a la temprana edad de 5 años, desde entonces ha permanecido fiel al escenario.
Dedicado en cuerpo y alma a las variedades y tras años de agotadoras giras coincide a finales del año 45 con Dean Martin, por aquel entonces un vocalista de tercera fila, en el club Havana Madrid de Nueva York.
Al cabo de unos meses deciden unir sus fuerzas y conforman un dúo.
Entre los dos urden un espectáculo totalmente innovador, lo nunca visto.
Dino ejercerá de cantante romántico y embelesará al sector femenino con sus baladas, Jerry interrumpirá su actuación cada dos por tres haciéndose pasar por un descerebrado.
La noche que debutan actúan ante cuatro personas, pasados tres días la sala está abarrotada. La fórmula funciona a las mil maravillas, el humor desquiciado y absurdo de la pareja es el mejor bálsamo parar curar las heridas provocadas por la recientísima guerra mundial.

Llueven los contratos y las ofertas millonarias, se suceden a un ritmo frenético las actuaciones y grabaciones radiofónicas y discográficas, aparecen en 17 películas, en 13 de ellas como protagonistas y se convierten en habituales del programa televisivo “The Colgate Comedy Hour”.
El público los adora.

Tras diez años de éxito ininterrumpido, la asociación se disuelve. Alegan diferencias irreconciliables. No volverán a cruzar una palabra en veinte años.
Martin, quien además de no tomarse nunca en serio dudaba de su capacidad a la hora de cantar e interpretar, estaba harto de la vorágine en la que estaba inmerso y asqueado de que Lewis le hiciera sombra. Aborrecía todas esas payasadas, la vida social y el tener que sonreír y hacerle la rosca a todo el mundo. El extrovertido y siempre afable artista era en realidad un hombre solitario, hermético, poco locuaz y taciturno que prefería la soledad de un bar o de su habitación de hotel a las cenas y fiestas multitudinarias.

Lewis atribuye el carácter de Dino a la educación recibida:

“Creció en un ambiente pseudomafioso; con unos padres insensibles. Angelina, su madre, era una mujer italiana de armas tomar que le enseñó una manera de afrontar la vida. Toma, nunca des. Si lloras, no vales nada. Si tienes emociones, eres un maricón. Ella quería parecerse por todos los medios a la encantadora celebridad televisiva Betty Furness, cuando en realidad a quién se parecía era a Jack Palance”.

Superada la traumática separación, Jerry Lewis emprende una fructífera carrera en solitario escribiendo, dirigiendo, interpretando y produciendo sus propios filmes.
Aprende todos los trucos del oficio de la mano de su admirado Charles Chaplin y de Frank Tashlin, un antiguo ilustrador de dibujos animados reciclado en director de cine.
De Chaplin hereda una prodigiosa aptitud para la mímica, los personajes de Lewis apenas hablan; de Tashlin, el ritmo endiablado, el profuso colorido y un sobresaliente sentido del gag.

Su meteórica trayectoria se estanca a finales de los años sesenta, los tiempos han cambiado, la astracanada no tiene cabida entre disturbios raciales, hippies y guerras de Vietnam, no son tiempos para tomarse las cosas a choteo.

Ninguneado, víctima de furibundos ataques y reproches y aquejado de unos terribles dolores de espalda resultado de sus aparatosas caídas y acrobacias, se convierte en adicto a las anfetaminas y los tranquilizantes.

En 1972 no puede ni estrenar uno de sus proyectos más ambiciosos, “The Day the Clown cried”, la historia de un payaso alemán que se dedica a entretener a los niños presos en el campo de concentración de Auschwitz.
La crítica sesuda y la pseudo intelectualidad al completo lo acusan de ser un monstruo por tratar tan a la ligera tamaña cuestión. Años más tarde Roberto Beningni ganará un Oscar por “La vida es bella”, filme en el que se aborda un tema muy parecido.

El resto de lo que queda de década lo dedica en cuerpo y alma al Telemaratón anual en beneficio de la Asociación para la Distrofia Muscular, en 1977 es nominado al Premio Nobel de la Paz por su labor, aunque debido a su tremenda dependencia a las pastillas , dice no recordar absolutamente nada de aquel período.

Tras años de ostracismo, a principios de lo años ochenta consigue dirigir un filme que tiene cierto éxito y Martin Scorsese lo incluye en el reparto del “Rey de la comedia”.

Sus múltiples adicciones, lesiones vertebrales, varias úlceras y una operación a corazón abierto lo vuelven a dejar fuera de circulación.

Resucita y aparece de nuevo en Broadway a mediados de los noventa, tras el espectáculo, el público se pone en pie y le brinda una larguísima ovación, por fin se reconoce su inmenso talento.

A sus casi 81 años, incombustible, superado un cáncer de colón, se recupera de una fibrosis pulmonar trabajando casi a tiempo completo en sus memorias de sus días con Martin, y promete volver el año que viene con un nuevo montaje teatral.

Reivindiquemos la figura del bufón ¿Acaso hay algo más serio que el humor?
Duda cabe de que este mundo sería un lugar mucho más agradable si en vez de destilar tanta inquina y mala leche y de mirarnos tanto el ombligo, tuviéramos la capacidad de reírnos más a menudo de nosotros mismos y de las patochadas del genial Jerry Lewis.

15 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Reivindiquemos la figura del buzón!

8:59 p. m.  
Blogger elmundoensusmanos ha dicho...

¡Sea! Estupendo colofón al artículo, reír, reír y sobre todo, hacer reír. Pues genera endorfinas y hace felíz. Ojalá riéramos a carcajada abierta a diario. ¿Qué hay de malo en ello? No hay nada más agradable que ver a alguien reír ni mayor satisfacción que hacer reír a alguien ..........................
¡Vivan las risas!

12:12 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Solo me tomo en serio a alguien que me haga reir. El sentido del humor es la máxima expresión de inteligencia que un ser puede utilizar para llegar a otro.
Hasta las narices estoy de tener que soportar lloros, lamentos, quejas y otros trucos pobres de espíritu de amigos y conocidos que se sienten desgraciados, timados, deprimidos, hasqueados de todo y de nada. Me arrodillo y doy las gracias, cuando se cruza en mi camino la inteligencia pura y dura del humor. No todo el mundo tiene el don de provocar risas a los demás. Muchos quieren y solo consiguen que se rian de ellos. Pocos pueden dominar con soltura el dificil arte del guiño humorístico. Freco, rápido y la mayor parte de las veces profundo, con matices.
Este bloc esta lleno de secretos envueltos en clave de humor.
Mil felicidades!!!!!!!

Estrellita de San Juan

9:58 a. m.  
Blogger Ivo von Menzel ha dicho...

¡Vivan los buzones!
¡Abajo Correos!
Error tipográfico.
Tomo nota.

Un abrazo a todos.

11:32 a. m.  
Anonymous pequeñoIbán! ha dicho...

Entré aquí motivado por el nombre desde 20 minutos y la verdad es que me he encontrado con un gran blog! He de decir que todo lo que se habla sobre Jerry Lewis me recuerda al protagonista de punch drunk love de Paul Thomas Anderson

Un saludo!

1:39 p. m.  
Blogger Ivo von Menzel ha dicho...

Muy buenas,
celebro que te guste el blog.
No he visto la película que mencionas, no suelo ver muchas películas rodadas después del año 65, y supongo que debido a esta actitud me pierdo algunas joyas.
Le echaré un ojo.

Cordiales saludos,

Ivo M. Menzel

2:05 p. m.  
Blogger Oriol ha dicho...

Gracias, Ivo!!
A ver si puedes rescatarnos del olvido a la maravillosa (y para mi: película de cabecera, declaración de principios y filosofia de vida)
"LOS VIAJES DE SULLIVAN", donde lel verdadero papel de la comedia queda explicada con meridiana precisón.

P.D: prometo seguir con el blog en breve.

Un abrazo

6:42 p. m.  
Blogger Ivo von Menzel ha dicho...

Querido Oriol,
¿Qué tal todo?
Maravillosa película donde las haya, duda cabe. Ríos de tinta se podrían escribir sobre esa joya.
¡Abajo el arte y ensayo latoso! ¡Guerra a los pedantes!
¡Vivan los tartazos, los resbalones,las muecas, los trastazos y las carreras locas!
Espero ansioso nuevas entregas de tus fantásticas ilustraciones.

Un abrazo,

Ivo

7:04 p. m.  
Blogger Cardenal Ximinez ha dicho...

Es una historia muy repetida en el tiempo.
Reconocer el valor de algo ó alguien en el momento de su éxito esta muy mal visto. Debe ser que no nos hace parecer inteligentes.
O simplemente debe ser que no lo somos nosotros ni lo fue nunca nadie.

8:01 p. m.  
Anonymous Antonio Alcántara ha dicho...

Amén!

11:32 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Me uno a la solicitud de Oriol. Una de las mejores películas que recuerdo.Espero con interés el artículo.

Rübezahl

12:55 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Qué gran virtud la de hacer reir ! Estoy de acuerdo con Doña Estrellita, hartita estoy yo también de escuchar los eternos lamentos de personas cercanas o no tan cercanas, siempre lamentándose de una mala suerte que ellos mismos se han forjado precisamente por no saber o querer tomarse la vida con un poco más sentido del humor.

2:34 p. m.  
Blogger travismagee ha dicho...

Jerry Lewis,

Uno de mis actores cómicos favoritos. Y de todos los tiempos.
Genial como creador, no tanto como actor, y con un carácter un tanto difícil al decir de muchos que le conocen y conocieron.

¡Larga vida para Jerry!

8:26 a. m.  
Blogger ya.. y? ha dicho...

lOS GENIOS LOCOS COMO LEWIS SON MUY POCOS, Y COMO GENIOS QUE SON TIENEN PERSONALIDADES MUY COMPLEJAS, CREO QUE ES UN TIPO GENIAL, QUE VIVE LA VIDA RIENDOSE DE SI MISMO Y DE TODO EN GENERAL. JERRY LEWIS Y CHAPLIN SON MIS DOS GRANDES PAYASOS FAVORITOS, ME ENCANTAN, ENVIDIO LA GENIALIDAD DE AMBOS, QUE DARIA YO POR PODER CREAR DE UN SITUACION TRIVIAL UN CHISTE UNA GRAN COMEDIA. LOS LOCOS SON INCOMPRENDIDOS Y COMO CHAPLIN CREO A LEWIS TAN SOLO LO RECONOCERAN CUANDO ESTE MUERA, LO QUE VOY A LAMENTAR MUCHO. AUN ESPERA SER RECONOCIDO COMO EL GRAN COMEDIANTE QUE ES. LA GENTE JOVEN NO SABE LO QUE SE PIERDE AL NO VER SUS PELICULAS, LE CELEBRAN A UN JIM CARREY QUE GRACIA NO TIENE, QUE LLEGA A SER CANSADOR, Y CREEN QUE ESO ES COMEDIA?..ESPERO QUE LA TELEVISION PUEDA TRANSMITIR NUEVAMENTE LAS VIEJAS PELICULAS DE MARTIN & LEWIS. GENIALES!!

6:38 a. m.  
Blogger ya.. y? ha dicho...

LARGA VIDA AL BUFON!!!

6:40 a. m.  

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