lunes, enero 22, 2007

Si lo sé no me levanto

Malditas multinacionales, repugnante ambiente el del mundillo comercial, penosa manera de conducirse la de de los grandes emporios.

Mi señor padre y un servidor trabajamos codo con codo en calidad de, llamésmosle representantes, de una pequeña empresa alemana.
Llevamos, hará ahora un año, capeando con un pedido que nos hizo una todopoderosísima compañía.
Habiendo cumplido diligentemente con nuestro cometido, nos encontramos en la penosa posición de tener que exigir lo que se nos debe. Es norma de muchas de estas grandes compañías el retrasar hasta lo indecible el pago a sus proveedores.

Al margen de la impotencia que provoca el que a uno le estafen con subterfugios y puñaladas traperas el pan que tanto esfuerzo cuesta ganar, lo más lamentable es el trato que uno recibe por parte de los colaboradores de la firma en cuestión.
Te ves obligado a lidiar con individuos que suelen hacer gala, la mayoría de las veces, de una total falta de la más elemental educación, corrección, cultura, urbanidad, cortesía y delicadeza.

Más de una mañana uno se quedaría en la cama ante la perspectiva de vérselas y deseárselas con crípticos correos electrónicos plagados de faltas de ortografía, ofensivas llamadas telefónicas, babélicas reuniones, insufribles almuerzos y estúpidas entrevistas.
Es muy duro combatir a diario a un ejercito de majaderos que ocultan su estulticia tras una coraza de autosuficiencia, agresividad y arrogancia.

Para triunfar en esta vida hay que gastar modales de macarra de extrarradio, soltar unos cuantos anglicismos del tipo Briefing, Timing, Benchmark y Headhunter aprendidos en algún inaprovechable master, hablar a grito pelado y estar estresado, reunido, constantemente al teléfono, liadísimo las veinticuatro horas del día y gastar muy, pero que muy mala leche.

Ellos lucen con orgullo engominado, imposible corbatón, colonia de marca y cochazo, quisieran parecerse a Beckham, Brad Pitt, Fernando Alonso o Tom Cruise, practican varios deportes, son una eminencia en lo que se refiere a cualquier cosa que se sustente sobre dos o más ruedas, les conmueven las indigestas baladas de Luis Miguel y sueltan alguna lagrimilla furtiva cuando gana su equipo.

Ellas, cruce imposible entre Florinda Chico, Angela Channing, Paris Hilton y Boris Karloff, visten traje chaqueta de confección barata, zapatos de tacón de ofertón, móvil de última generación y suelen tener la voz rota por el abuso del tabaco. Son expertas en vitrocerámicas, se conocen al dedillo el catálogo de IKEA, adoran los programas de crónica amarilla tirando a negra y las dietas de adelgazamiento imposibles.

Independientemente de su sexo, ostentan los modales de un cerdo retozando en su porqueriza, la sensibilidad de un torturador malayo y la inteligencia de un plato de brécol.

El fin justifica los medios.
Todo sea por la sacrosanta hipoteca, el adosado, el pantallón plano, el monovolumen, las tardes de gimnasio, los fines de semana en Outlets y Carrefours y la escapadita anual a Playa Bávaro.

Asqueado por la penosa situación en la que llevamos semanas inmersos, sueño a diario con transformarme en James Cagney, subirme los pantalones, frotarme las manos, empezar a repartir bofetadas a diestro y siniestro, romper algunas piernas y llenarme los bolsillos de ensangrentados billetes.
Desgraciadamente, en estos asépticos tiempos uno no puede conducirse de esta manera, no puedes tomarte la justicia por tu mano, hay que recurrir a legalismos, picapleitos y tribunales.

No deja de sorprenderme que muchísima gente pierda su honestidad, sus escrúpulos y su dignidad por un puesto y un sueldo.
Las multinacionales, responsables en gran medida de la contaminación y del empobrecimiento del planeta, adiestran a sus asalariados para que se conviertan en perros de presa, en tiburones ávidos de sangre.
Tiburones transfigurados en desvalidos corderitos cuando la empresa para la que se han prostituido recompense su dedicación y servicios echándoles a la calle sin ningún miramiento cuando traslade su sede a un país tercermundista donde todavía obtendrá más beneficios exprimiendo a los más necesitados.

13 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

¡Amén!Las grandes empresas son un caldo de cultivo de elementos zafios, maleducados y cobardes que practican el viejo sistema de la bicicleta: pisar hacia abajo y agacharse hacia arriba. ¿Quien es el valiente que comienza a rebelarse contra esta dictadura? ¡Mi admiración para él!
¡Empecemos ya!
Rübezahl en pie de guerra

8:41 p. m.  
Blogger elmundoensusmanos ha dicho...

¡Amén! ¡Esta clase de personas hacen que no merezca la pena vivir! Y muy bien dices que uno no se levanta de buena gana para tratárselas con estas personas: con la mirada turbia, abstraidos y con los ojos en lontananza, su mirada no trasluce ni un atisbo de humanidad. Si Pasolini levantara la cabeza y cogiera la pluma rubricaría a la perfección estas apreciaciones. ¿Qué hay en el seso de esta gente? ¿Por qué todos se ahogan y no dan un grito de desesperación? A buen seguro que todo iría mejor si estos prototipos que magistralmente describe el artículo acudieran a la guardería y los chiquitines asumieran el mando de las empresas. Les haría bien a ambos (los críos con monitores ingleses escogidos con pinzas).
¡Yo me revelo!
Rübezahl y von Menzel
¿y si pasamos al lado oscuro
y nos hacemos con unas pipas en la Barceloneta? ¡Vayamos a la tremenda!¡Mejor una lluvia de tiros que tanta miseria moral!

11:10 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

"Todo sea por la sacrosanta hipoteca, el pantallón plano, el monovolumen, las tardes de gimnasio, los fines de semana en Outlets y Carrefours y la escapadita anual a Playa Bávaro."


Hombre, nos tomamos cervezas con más de uno y más de tres como estos y no te he visto repartir mandobles, titán. Vaya tío vinagres.


Lidl Of The Rat Pack

8:33 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

A VER, LIDL, TU SÍ QUE ERES AVINAGRAO! NO ENTIENDES EL SIGNIFICADO DE SOÑAR CON HACER ALGO O SOÑAR CON QUE LE PEGAS A ALGUIEN QUE BIEN SE LO MERECE? ... YO NO HE VISTO QUE NADIE HAYA DICHO QUE SE HAYA LIADO A LECHES CON LOS MALEDUCADOS, SOLO QUE SUEÑA, DEL VERBO SOÑAR.

9:33 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

""Desgraciadamente, en estos asépticos tiempos uno no puede conducirse de esta manera, no puedes tomarte la justicia por tu mano, hay que recurrir a legalismos, letrados y reclamaciones formales.""

Qué no? que no se puede? ??? !!!

vas a ver tú como "me se" acaben de hinchar las pelotas !!

aaaarrgh ! que razon tienes amigo Ivo...

un abrazo

Dani

10:03 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

No es tan sencillo convertirse en un matón de la noche a la mañana. "De porc y de señor se n'ha de venir de mena". Aunque siempre te queda la posibilidad de devolver los mails con las faltas de ortografía corregidas. Resulta cómico a la par que humillante, es menos cansado que el ejercicio del caneo y no corres el peligro de arrugar el traje.

11:23 a. m.  
Blogger Ivo von Menzel ha dicho...

Estimado Sr. Lidl,

deduzco por sus palabras que nos conocemos.
Una de dos, o no me he expresado con la suficiente claridad, o usted no ha entendido de la misa la mitad.
Yo no frecuento la compañía de trepas, facinerosos, correveidiles, pelotas, rastreros, Julianmuñoces y lameculos.
Me niego a creer que tenga usted tan elevado concepto de nuestros amigos comunes. De ser así, sería más digno de lástima que otra cosa.
Una es que haya gente que aspira a vivir con todas las comodidades, yo el primero, otra es como se actúa para conseguirlo.
Allí estriba la diferencia. Yo no pienso renunciar a mis ideales y conviccciones, a la honestidad, el compromiso, el sentido del deber y la transparencia porque así lo dictan los preceptos de la empresa para la que trabajo.
Usted también echaría fuego por la boca si le debieran una más que jugosa cantidad de dinero y se viera obligado a pasar estrecheches por culpa de tan intolerable retraso en el pago.
Es algo que sufrimos muchos autónomos y pequeños empresarios, no nos cae la nómina cada mes.
¿Qué hay de reprochable en soñar con enfrentarse al más puro estilo Clint Eastwood a un grupo de indeseables?


Reciba un cordial saludo

12:27 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

suleta el nombre de la empresa morosa que conozco a unos colombianos que se aburren y por poco te lo cobran todo y les queman el chiringo.

12:45 p. m.  
Blogger Ivo von Menzel ha dicho...

Eso son amigos como Dios manda.
Una oferta que no podrá rechazar.
Tomo buena nota.

Gracias mil.

Un abrazo

12:55 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Pues venga di ya quién son !

jaco

1:48 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

CITO:
"Aunque siempre te queda la posibilidad de devolver los mails con las faltas de ortografía corregidas. Resulta cómico a la par que humillante, es menos cansado que el ejercicio del caneo y no corres el peligro de arrugar el traje."
AHÍ HAS ESTADO PERFECTO JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.. JA
JA
JA

MMM

11:32 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Estimado Ivo,
No, no nos conocemos. Al menos en pesona. He visto tu grupo en mi ciudad y a traves de una amiga, pues eso, flexiones y reflexiones.

Lo de los mandobles y el vinagre era tan solo una licencia. Es que parecia que ibas a montar una escabechina gorda. Espero que no te haya molestado. Y si, tengo dificultades de entendimiento y mauchas, pero no pienso ni sueño en matar. Dios me libre.

Un saludo,
Alex Lidl


pd.: Clint es el Supremo.

12:32 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

"Las palmeras son muy altas y los cerdos comen de ellas".

Frase a la que recurro cuando la impotencia frente a situaciones como la que describes, empieza a desatar un impulso iracional. Destructor, y empiezo a parecerme a ellos. NOOOOOOO!!!!!!
Con esta frase y algun truco más vuelvo a recobrar mi sitio en el palmeral!!!
Los cerdos nunca tienen suficiente, pero no conocen mas que su propia mierda.

Estrellita de San Juan

9:32 p. m.  

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