lunes, septiembre 24, 2007

El buen escocés



Los muchachos de AC/DC irrumpieron en casa de mis padres en el 79, año en que mi hermano mayor, Mijail von Lev, se hizo con el disco Highway to Hell.

Posiblemente esa adquisición fue una de las que más le han marcado en esta vida.

Poco importaba que mi señor padre pusiera el grito en el cielo cada vez que sonaba a todo trapo (prácticamente a todas horas) la voz chillona y aguardentosa de portera escocesa de Bon Scott.

Tampoco le quitó el sueño que en la escuela (un tanto pija) le pudieran tachar de macarra, subversivo y antisocial.
La banda australiana era para quinquis (esa especie en extinción, visto lo que corre por Barcelona hasta se les echa de menos) y curriquis de extrarradio.
En su colegio lo que se estilaba eran moñardadas sónicas del tipo Queen, Elton John, Genesis, Christopher Cross, Supertramp y Barry Manilow.

En cuestión de semanas se hizo con toda la discografía del grupo y arrastró en su fervor a mi hermano Max, a quien rebautizaron en honor al minúsculo guitarra solista de la formación con el nombre de Angus.
Pasado tanto tiempo todavía tiene amigos que le llaman así.

En el interín, Mijail no ha dejado de comprar material relacionado con el conjunto y no pasa un solo día en que no lo reivindique como el mejor de todos los tiempos (siempre con el beneplácito de los Beatles, cuarteto al que también profesa adoración mariana).

Hasta hace unos años la simple mención del grupo o la escucha de un solo tema de los hermanos Young me provocaba urticaria.

Esa sección rítmica ultramachacona, esos berridos impertinente, esos temas interminables, esos guitarrazos, esas jetas, esas chollas, esas pintas de reyes de los recreativos, esos tatuajes talegueros, ese pecho lobo, esas poses de asiduos a los billares más cochambrosos, esas camisetas prietas sin mangas…

Poco a poco, y ante el desolador panorama musical de la últimas décadas, he ido cambiando de opinión.
Algunas de sus composiciones son impresionantes.
Energía, diversión y gamberrismo en estado puro.

Al contrario de lo que mucha gente cree, su sonido no tiene nada de jevata, es auténtico rhythm & blues, rock & roll del bueno, genuino Chuck Berry.

Como el buen vino, han ganado con el tiempo.

A medida que envejecen se me antojan más simpáticos, encantadores y accesibles, totalmente ajenos a las poses y caprichos de cualquier estrella del rock al uso.

A pesar de haber ganado dinero a punta pala y de llevar lustros reventando estadios, cuando no están de gira se dedican a tocar blues rural, pintar marinas, beber té y cerveza en el porche de sus casas (nada de mansiones ultrahorteras) o a coleccionar trenes en miniatura.

Sirvan estos tres videos como homenaje al malogrado Sr. Scott (El nueve de julio abrió sus ojos Ronald Belford, pero él bebe cincuenta Campari, y se tendió para cerrarlos), un tipo con el que hubiera resultado de lo más agradable irse a tomar unas (bastantes) copas (siempre que hubiera pagado él, claro).

De primero, una actuación televisiva de The Valentines (apadrinados por los Easybeats).
No se pierdan al bueno de Bon marcándose unos coros.
Sobrecoge lo increíblemente feos que son (¿Los gritos histéricos de las féminas son de espanto?), vaya caretos, ¿y que me dicen de esa aptitud para el baile?
O tienen algún problema motriz o van colocados hasta el tuétano, fumados hasta las cejas.
Los tremebundos trajes tampoco tienen desperdicio, por no hablar de los peinados estilo Príncipe Valiente y del ballet del programa.
¡Espeluznante!

La segunda proyección no requiere presentación.
AC/DC en su mejor época.
¡Alto voltaje! ¡Derrroche de energía!

De postre, la última aparición del cantante (en el programa Aplauso, ¿lo recuerdan?) antes de diñarla.
Lo calentito y a gusto que debe estar el menda en el infierno.





3 comentarios:

Anonymous Max von Czernowitz ha dicho...

¡Gracias, hermano, por este sentido homenaje a la mejor banda de hard-rock de todos los tiempos! A su lado los Rolling Stones son realmente unas nenazas.

11:42 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Una cosa es que AC/DC hayan ganado con el tiempo, en lo cual también estoy completamente de acuerdo. A mí antes -hace siglos- me daban urticaria y ahora también los rendivico (sic) como una de las mejores bandas de rock de la historia.
Ahora bien, lo que no te perdono es que tildes de "moñardada" a Queen.
Los otros que nombras, esos sí, son bujarradas, pero Cuíiiiiiiiiiiin.
Por favor, ahí hay nivel !
MI adorada Perra Mercury !!
Te das Cuín? !

elninyadelamuette

1:34 p. m.  
Anonymous Great King Rat ha dicho...

Absolutamente de acuerdo con el comentario anterior. El primer LP de Queen es, sin lugar a dudas, el mejor de la historia del rock. Luego van degenerando poco a poco, tacita a tacita, bigote a bigote, siempre horteras, hasta, ya en el 77, tocar fondo y resultar francamente aborricibles al final. Pero, ah!, esas uñas pintadas de negro, esas mallas, esos zuecos de May, las capas, el rimel, las gorras nazis, los trajes de arlequín, los shorts de rayas, el corte de pelo de Deacon, la horrenda voz de Rogelio....sin par!
Y, si los AC/DC son buenos, desde luego. Pero, ojito, que los reyes son los Yudas !!!!

10:33 p. m.  

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