miércoles, septiembre 20, 2006

La suerte de Lawford


Patricia Kennedy Lawford, hermana del ex presidente de Estados Unidos John F. Kennedy, falleció el domingo pasado a los 82 años a consecuencia de unas complicaciones derivadas de una neumonía que padecía. En 1954 se casó con Peter Lawford, actor británico que siempre se me ha antojado la mar de simpático de quien muy poca gente se acuerda.
Su vida estuvo marcada por la desgracia, la traición, el olvido y sus múltiples adicciones.

Peter nació en Londres en al año 23 del pasado siglo. Fue el fruto de una relación adúltera, tanto su padre, destacado héroe de la Primera Guerra Mundial, como su madre, estaban casados con otras personas. Se desató el escándalo, salieron a escape de Inglaterra y se instalaron en Francia. Años más tarde se trasladaron a Estados Unidos donde los trataron como a miembros de la Realeza Británica. Europa era por aquel entonces un polvorín y los ingleses gozaban de gran aceptación entre los americanos por su firme oposición a Hitler.

Un brazo impedido por una antigua lesión le libraron de tener que alistarse. Era un joven atractivo de modales aristocráticos y voz suave, todo un gentleman, a quien desde pequeño le había atraído la interpretación. Muchos actores estaban en el ejercito por lo que encontró rápidamente trabajo en la MGM.
Su madre le pidió a Louis B. Mayer, jefazo del estudio, que la contratara como asistente personal de su hijo, ante la negativa de Mayer, ella hizo público que su hijo era homosexual, toda una lindeza en tiempos tan viriles y aguerridos, amor de madre, lógicamente la relación entre ellos se enfrió.
Mucho se ha especulado sobre la homosexualidad de Peter Lawford, lo que si se sabe es que fue amante de Lana Turner, Ava Gardner, Lee Remick, Marilyn Monroe, Kim Novak, Judy Holliday y Evelyn Keyes, cada cual saque sus propias conclusiones.

Se especializó en musicales de lo más bobalicón, la mayoría de ellos ambientados en colegios universitarios, aunque también apareció como secundario en algunas películas realmente destacables (“El pecado de Cluny Brown, “El retrato de Dorian Gray”, “Bodas reales”)

En 1954 cuando su popularidad ya hacía años que había declinado, convertido en un playboy jaranero, habitual de fiestas y saraos, contrajo matrimonio con Patricia Kennedy, hermana menor del futuro presidente de los Estados Unidos.

Se unió también al Rat Pack (cuadrilla de ratas). Al contrario de lo que mucha gente cree, el Rat Pack no fue una invención de Frank Sinatra. El Holmby Hills Rat Pack era la camarilla habitual de Humphrey Bogart: su mujer Lauren Bacall, Sid Luft, por aquel entonces marido de Judy Garland; Swifty Lazar, Nathaniel Benchley, Michael Romanoff, dueño del célebre restaurante que llevaba por nombre su apellido; Nathaniel Benchley, el genial compositor James Van Heusen, Frank Sinatra y David Niven, todos ellos unos beodos de mucho cuidado. Tras la muerte de Bogie en el año 57, Sinatra se hizo con el liderazgo de la banda e introdujo a sus amigos Sammy Davis J.R., Dean Martin, Peter Lawford, Joey Bishop, Angie Dickinson y Shirley McLaine.

Por la relación de Lawford con los Kennedy, así como por el papel que el Rat Pack desempeñó en las campañas demócratas, el grupo adquirió una gran relevancia. No paraban de actuar, tenían su centro de operaciones en Las Vegas, interpretaron algunas películas juntos y Sinatra fundó su propio sello discográfico, Reprise.
El éxito les sonreía, la dolce vita, trajes caros, cochazos, mujeres fáciles, alcohol y drogas porrillo ¡Nevada era una fiesta!
Gracias a su inclusión en el Rat Pack, Peter Lawford protagonizó una serie televisiva basada en el “Hombre delgado” de Dashiell Hamett y consiguió papeles en películas tan taquilleras como “La cuadrilla de los once”, “Éxodo” o “Tres sargentos”.
Sinatra esperaba poder formar parte de la camarilla Kennedy, pero sus supuestas relaciones con la Mafia se lo impidieron, lo cual hizo que dejara a Lawford fuera del grupo. Nunca más levantó cabeza.

En 1965 se divorció de Patricia. Primero le había abandonado a su suerte el clan Sinatra, ahora eran los de Boston quienes le daban la espalda. Sólo Sammy Davis siguió tratándolo, les unía una fuerte amistad y una tremenda adicción a la cocaína y a las bebidas fuertes. A finales de los 60 y principios de los 70 produjeron y protagonizaron juntos dos películas de la serie “Salt and Pepper”, la segunda de ellas dirigida por Jerry Lewis, otro compañero de correrías. Ambas cintas son bastante malas, pero las banda sonora de las mismas es impresionante.

Desde entonces todo fue de mal en peor, apariciones en series televisivas de ínfima calidad, ruina económica, recaídas.
A principios de los ochenta ingresó en la clínica de desintoxicación Betty Ford donde coincidió con Elizabeth Taylor, gran amiga y compañera de reparto en la Metro. Circulan dos anécdotas muy divertidas respecto a su estancia en el centro.

Una se refiera a que estando interno alquiló por teléfono, dando su número de tarjeta, los servicios de un helicóptero pidiendo que éste aterrizara en las inmediaciones del centro de rehabilitación. Salió en bata y pijama a pasear por el jardín, saltó la valla y se subió al helicóptero, tras ponerse ciego de todo lo imaginable volvió a la clínica como si tal cosa ¡Auténtico servicio a domicilio!
Otros cuentan que una vez le dieron el alta, lo primero que hizo fue visitar a su camello. Allí esnifó todo lo que no había podido consumir durante las semanas que duró el tratamiento. Llegó a su domicilio ligeramente atacado por el abuso de psicotrópicos y no se le ocurrió nada mejor para bajar los efectos de la droga que hacer la limpieza de la casa. Horas más tarde su mujer se lo encontró con los ojos desorbitados y el rostro desencajado pasando la aspiradora con inusitado ahínco. Al borde de la indignación, cogió el teléfono y llamó inmediatamente al centro recriminándoles que el tratamiento hubiera transformado a su marido en una puta chacha que se pone hasta el culo.

Peter Lawford falleció el 24 de diciembre de 1984 en su modesta vivienda de Los Ángeles. El pobre no atinó ni con el día de su muerte. Purita mala suerte.


2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

eres un crack Ivo !

aupa torpedo

6:14 p. m.  
Blogger Ivo von Menzel ha dicho...

Muchas gracias por tan amables palabras de ánimo.
A fe mía que seguiré dándole a la tecla hasta el último estertor.

Un fuerte abrazo,

Ivo

5:25 p. m.  

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